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2014/10/07

DECLARACIÓN DE INTENCIONES 3: POCO A POCO

O todo o nada.
O amigos, o enemigos.
O conmigo, o contra mi, pero ya.
O estar siempre dispuesto, o no querer volver a verte.
O esforzarse al máximo, o dejarlo.
Del amor al odio.
O me someto o paso de todo.
O fumo como un carretero o lo dejo.
O en pelotas o no se me ve ni un pelo.
O agua, o doscientas veinticinco botellas de alcohol.
No hacer nada durante años, y de repente explotar.
Años de castidad y al día siguiente follando como un/a conej@ de Sodoma y Gomorra.
Todo el día quiet@ y salir corriendo como alma que lleva el diablo.
O me quedo siempre en casa, o salgo todos los findes.
O ate@, o todo el día a misa.
Ayer comiendo del vertedero, y hoy en la presidencia.
No dar la vuelta a la manzana y apuntarse al maratón.

¡Joder! que no soy del termino medio en absoluto, y desde luego hay que dejarse llevar por las pasiones, las emociones, y el instinto del momento. Disfrutar y hacer lo que quieres en cada momento. Ser como eres. Vivir la vida con intensidad. Pasar absolutamente del sosismo.

Pero bueno, tampoco se trata de ir subiendo las escaleras de siete en siete. Ni de bajarlas de diez en diez. Ni ponerte a escalar montañas a la pata coja.

A ver si te caes, con cuidado ti@.

Empieza a hacer 10 flexiones, no 50.

Poco a poco, tronc@.

Uno no va al gimnasio sin haber ido en la vida, y se tira 4 horas machacandose. Más que nada porque al día siguiente te duele todo.

Hay que tener determinación y hacer las cosas, pero también hay que tener autocontrol. Y eso es complicado. Muy complicado. Sobre todo cuando uno esta disfrutando, o esta dejando de sufrir, o esta viendo la luz al final del túnel, o esta empezando a ser libre, o saboreando la felicidad después de tiempo.

Para ser el/la put@ am@, el dueñ@ de tu vida, tener el control, dirigir tu destino, etc. hay que hacerlo poco a poco, paso a paso, beso a beso, patada a patada. El patatal se siembra patata a patata colega.

Pues eso, que a veces hay que tomar una dirección y avanzar como una apisonadora, poco a poco y con contundencia.

A veces uno llama mucho la atención cuando corre. Es mejor poco a poco. Casi como si todo siguiese igual. Y mientras tanto los muros van cayendo y los guardianes se precipitan al vacío.

POCO A POCO.  Con paciencia y sonriendo.



2014/10/06

DECLARACIÓN DE INTENCIONES 2: YA BASTA... HOMBRE, YA BASTA

Ya basta de tanta tontería.
Ya basta de tanta agonía.
Ya basta de tanta tristeza.
Ya basta de perder el tiempo lamentándonos.
Ya basta de fijarnos solo en lo malo.
Ya basa de tanta mierda.
Ya basta de tener miedo.
Ya basta de enfrentarnos.
Ya basta de descargarse en quien no tiene la culpa.
Ya basta de estar todo el día dandole vueltas a lo mismo.
Ya basta de no querer cambiar y quejarnos de que todo sigue igual.
Ya basta de intentar conseguir diferentes resultados con los mismos métodos.
Ya basta de dominar y aplastar.
Ya basta de tomaduras de pelo.
Ya basta de aceptarlas para no discutir.
Ya basta de complejos.
Ya basta de infravalorarse.
Ya basta de darle tiempo al enemigo para que recoja su arma.
Ya basta de darle la mano para que nos la vuelvan a cortar.
Ya basta de convertirnos en el tipo de persona que es nuestro enemigo con el único objetivo de derrotarlo.
Ya basta de desconfiar de todo el mundo menos de quien debemos hacerlo.
Ya basta de mirarnos a los ojos como si fuese un combate.
Ya basta de guardarnos las sonrisas como si hubiese que ahorrarlas.
Ya basta de querer que nos quieran mientras miramos a los demás como si los odiásemos.
Ya basta de correr como locos hacia delante, sin saber a donde vamos, ni de quien huimos.
Ya basta de pisar las flores y empujar inocentes en plena huida hacia la nada.
Ya basta de ser medios, en lugar de seres vivos.
Ya basta de alienación.
Ya basta de soledad.
Ya basta de necedad.
Ya basta de superficialidad inerte.
Ya basta de profundidad dañina.
Ya basta de existencialismo agonizante.
Ya basta de no vivir porque nos pueden hacer daño.
Ya basta de que no nos dejen tener nuestro mundo interior.
Ya basta de olvidarse de las inmensas posibilidades que tenemos.
Ya basta de pensar en lo que no podemos tener y despreciar lo que tenemos.
Ya basta de conformarse solo con lo que nos dejan ser y tener.
Ya basta de revolcarse en el barro, de supurar pus, de hablar con puñales.
Ya basta de dejar pasar el tiempo, es demasiado valioso.
Ya basta de intentar hacer tantas cosas, que en el fondo no disfrutas de ninguna.
Ya basta de no pararse a oler nuestro entorno, de no saborear la vida.
Ya basta de llorar, o de no atreverse a hacerlo.
Ya basta de ser otros, de hacer el papel que nos han asignado.
Ya basta de reprimirse, de auto-reprenderse, del sentimiento de culpa, de sentirse hundido, de pensar que lo hacemos todo mal, de querer ser perfectos, de no reirnos cuando cometemos un error no mortal, de querer ser más serios que la propia seriedad, de tener un palo metido en el culo del tamaño de un rascacielos, de tener miedo a nuestro destino y perderlo del todo.
Y sobre todo, ya basta de no querernos.