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2015/02/10

UNA VUELTA EN COCHE

El día aún estaba pensando en encender la luz.
Las farolas todavía durarían casi media hora más.
No había nadie en la calle, la ciudad parecía desierta.
El único rastro de vida eran las grandes humaredas.

La bruma cubría con intensidad los alrededores de la ribera.
El entorno era confuso, y a esa distancia empezaba a oírse el agua.
Su vehículo avanzaba muy lentamente, quizá demasiado para él.
El olor a café todavía persistía, aunque los vasos estaban ya vacíos.
Su conductor le ofreció un cigarrillo, y mirando al frente, se encendió otro.

La luz comenzó a notarse, a lo lejos, como un anuncio del amanecer.
¡Por fin vida!, un gato tardío cruzó la calle a suficiente distancia de ellos.
A veces echaba de menos los pájaros, antes solían cantar a esas horas.
Ya nunca había conversación en el coche, ya se lo habían contado todo.
Si no miraba el reloj, parecía que siempre era el mismo monótono minuto.

Subitamente llegó el ruido. 
Los cristales lo llenaron todo.
Se giró tan solo lo suficiente.
Cubrió la cara a tiempo.
De medio lado, abrió un ojo.
La sangre cubría el otro rostro.
En su visión una punzada.
El coche avanzaba sin control.
Eran segundos antes del choque.
Su cuerpo decidió saltar al asfalto.
La mente todavia estaba bloqueada.
Cuando se dio cuenta estaba corriendo.
Y de fondo sonaban más disparos...

2015/01/23

EL DESPERTAR DEL CABALLERO

El sueño pesaba todavía en sus ojos.
Con cuidado, se quito las legañas.
Se miró al espejo, y casi se atravesó con la mirada.
No sabía exactamente qué era lo que le esperaba.

Poco a poco, fue ejecutando su ritual.
Como hacía cada mañana.
Despertándose lentamente.
Preparándose para asumir la realidad.
Recordando lo que ya sabía.
Desempolvando el caracter necesario.

Dejó todo preparado.
Se giró y echó un vistazo alrededor.
Miró a los suyos con cariño.
Les dijo: "siempre os quiero y siempre vuelvo".

Vestía su mejor y más moderna armadura.
Las armas al cinto, esperando no usarlas.
La mirada alerta, como un depredador.
La conciencia del que sabe lo que es necesario.

Cuando salió por la puerta estaba listo.
La energia lo llenaba completamente.
Pero sutilmente intentaba resistirse a ello.
No obstante, sabía que era lo que había que hacer.

Cuando fuese necesario él estaría allí, y resolvería la situación.