2008/03/10

Rima XLVII

Yo me he asomado a las profundas simas
de la tierra y del cielo
y les he visto el fin con los ojos
o con el pensamiento.


Mas, ¡ay! de un corazón llegué al abismo,
y me incliné por verlo,
y mi alma y mis ojos se turbaron:
¡tan hondo era y tan negro!


Gustavo Adolfo Béquer

1 comentario:

Tiempo de tormentas dijo...

Muy grande, Bequer es bueno tio.

Me recuerda a una cancion de vomito un tanto Nietzcheana, pero en mucho mas poetico.
--

Somos muy pequeños, tan pequeños e insignificantes...

Esperemos que el futuro no sea tan negro y tan profundo como los abismos que llegan al corazon de la tierra.Sino podria vencernos la desesperanza