2008/02/07

Gaviotas en Madrid

Es una cosa curiosa que me ha llamado la atención. Siempre que pienso en gaviotas; por lo menos en el concepto idealizado de gaviotas, que viene a ser como el concepto idealizado de palomas (que esta muy lejos del de ratas voladoras al que en la realidad se acercan). Me ocurre que pienso, y recuerdo ese olor a sal y mar. Las corrientes marinas y esa ensoñación que a al gente, que no lo vemos a menudo, se nos hace el mar. Momento en que suspiramos y volvemos a nuestro idealizado concepto del mar (o la mar para los que de verdad la quieren) durante el tiempo suficiente para olvidar nuestro alrededor durante el tiempo necesario.

Esto hace tremendamente gracioso el hecho de en Madrid, en la ciudad que todo cabe, haya montones de gaviotas. Si Gaviotas en Madrid. ¿Que dónde? En varios sitios, pero en especial en el Manzanares. Es sorprendente ver como sus estilizadas alas acostumbradas al impulso de la brisa marina, al chocar con la costa, se acostumbran al viciado y vicioso ambiente de Madrid.

Esto me hace pensar que si hay gaviotas en Madrid y viven tranquilamente, en esta ciudad todos son acogidos. Pero realmente ¿no es más amable verlas cortar el viento mientras puedes oler la sal? Sí pudiesen, ¿viajarían a la mar? o ¿son ya tan Madrileñas que el mar no las atrae?

¿Somos esas gaviotas?

3 comentarios:

LadyRugi dijo...

Yo vivo en Valencia, con lo cual estoy bastante cerca del mar. Mi instituto no estaba cerca de la playa, pero cuando acababa el recreo y todo el mundo volvía a sus clases, aparecían las gaviotas para comer allí. Algunas veces que las clases han acabado antes o hemos tenido un rato libre nos íbamos al bar, y claro, había que cruzar el patio, y muchas veces, cuando las gaviotas volaban bajo, podías ver las inmensas alas que tienen.

Ito ito dijo...

La gaviotas viven en Madrid porque Madrid es capaz de generar la suficiente basura como para alimentarlas...

Les pasa lo que a muchos madrileños, (ojo, no todos) si pudieran ir a otro lugar más idóneo y tranquilo, lo harían. Pero eso implica arriesgarse mucho... Y ahí comienzan las diferencias: algunas personas serán capaces de arriesgarlo todo por un sueño, en cambio, las gaviotas jamás buscarán cien pájaros volando mientras tengan uno a mano.

Tiempo de tormentas dijo...

En el casco antiguo de Valencia hay un monton de iglesias. Al principio de vivir alli (ahora estoy en otro barrio) me sorprendio mucho, que de las torres de las iglesias, al igual que palomas (o que gaviotas en la zona mas cercana al mar) salian cacatuas y algun otro pajaro exotico.
Simplemente, me llamo la atencion.