2011/06/16

TIEMPO DE TORMENTAS 1.2

1.2

Desperté con la cabeza clavada en el suelo. Una roca aplastaba mi nariz, y tenía el pelo lleno de hierbajos mojados. Alcé la vista un poco. Todavía era de noche. Si el día había sido oscuro, la noche lo era más. Por suerte había dejado de llover. No se oían truenos ni se veían relámpagos, ni siquiera a lo lejos. Las tinieblas me rodeaban.

Al levantarme cayeron un montón de cristales. Por lo que pude ver casi todos habían formado parte de la luna delantera de mi coche, que estaba unos metros más atrás.

De repente todo mi mundo dio un vuelco. Ante mi confundida y nebulosa vista se hallaba una mujer tendida en el suelo. Estaba tan solo a unos metros con el torso notablemente aplastado. No pude evitar gritar, y rápidamente me sumergí en un momento de histeria desenfrenada. Todavía iba muy borracho, de hecho estaba como una puta cuba. Por un momento, mi mente imagino como un coche atropellaba a una joven chica, policías, persecuciones, juicios, padres iracundos, amigos vengativos, incluso un fantasma del más allá acosándome por las noches.

Di como unas tres vueltas al coche, como en una especie de carrera sin competidores, y solo entonces distinguí otro cuerpo en la penumbra.

-¡No!, ¡no!, ¡no!…

Me acerqué como loco, el otro cuerpo estaba también tendido en el suelo, pero boca abajo.

-¡Dios!

Entonces vi que algo no encajaba. El cuerpo no estaba aplastado, y había mucho líquido oscuro alrededor de la cabeza. ¿Cómo? Parecía casi seco. Entrecerré los ojos para enfocar mejor, pero no sirvió de nada.

-¡Mierda! No veo un carajo.

Me aproximé a toda velocidad hasta la guantera. La linterna no estaba allí. Pare un momento, recordé, y ladee la cabeza a un lado para vomitar parte de la comida bañada en alcohol. Me dirigí a la parte trasera del coche, abrí el maletero y busque palpando con la mano.

-¡Aquí!

Me golpeé la cabeza con la puerta del maletero al sacar la linterna. No me preocupo el golpe, el alcohol anestesiaría el dolor por lo menos hasta la mañana. Encendí la luz y me apresure a llegar hasta el cuerpo del chico. La sangre estaba bastante seca. ¿Cuánto tiempo había permanecido en el suelo tras él golpe?. Lo toque mínimamente con el pie para provocar un pequeño giro en el cuerpo. ¿Un corte en el cuello? Eso no lo había hecho mi coche. De hecho, no creo que el coche hubiera tocado al chico, ni siquiera estaba en la jodida trayectoria.

Fui hasta el cuerpo de la chica. Me costó más distinguir nada. A ella sí que le había dado, de lleno, no había duda. Sin embargo, también había algo raro, había varias punzadas a lo largo del pecho. Quizás no los había matado yo, quizás solo había atropellado un cadáver. Aun así, la postura del cuerpo era muy rara. Como si la hubiera golpeado estando de pie.

Tras tantas horas de comida, sobremesa, merienda, cena, y sobremesa otra vez, quizás solo estaba soñando. Quizás las esplendidas botellas de fenomenales cosechas pasaban por mi mente torturándome con pesadillas por acabar con sus años de reposo.

-¿Qué hago? Esto no es un sueño, ¡Espabila!
-¿Me deshago de los cadáveres?, ¿del coche?, ¡no les he matado yo! ,¿aviso? ,¿quién me iba a creer?. Bueno, no se…

Solo pude llegar a una conclusión: ¡Me voy! ¡Tengo que salir de aquí ya mismo!. Podría estar en peligro. A saber lo que está pasando. Nadie los va a encontrar aquí en medio de la cebada.

-¡Mañana volveré!

Cogí el coche y arranqué, la radio se encendió a la vez. Recuerdo que sonaba el “solitary man” de Jonhy Cash. Por algún estúpido motivo se me ha quedado grabado en la cabeza. Me encendí un cigarrillo y volví marcha atrás a la carretera.

-¿Cómo coño me habré adentrado tanto en el campo?

Mi mente daba vueltas. ¡Tenía que volver!. Podrían identificar las huellas del coche, los cristales, el adn del vomito, yo que sé!... Se podría haber hundido la carretera y ni siquiera me habría enterado. Mi cuerpo, ante la locura de mi mente, tomo el control, y de alguna manera me dirigió hasta mi cama. No recuerdo haber dejado el coche en el garaje, pero claro… tampoco recuerdo haber salido del restaurante.



3 comentarios:

HMJ dijo...

Para cuando la parte tercera!!!

Ghoul dijo...

Dime que era un zombi, ¿a que sí? El muchacho era una víctima del zombi y la atropella el héroe-borracho.

Tiempo de tormentas dijo...

¿Que tipo de rencilla zombis-ghouls hay en tu cementerio?
me preocupa.

En breve pondre la 1.3