Todo cambia cuando alguien avisa de que en el horizonte se ve venir a los orkos.
Las alianzas se quiebran o se refuerzan.
Un aliado que creiamos que era de confianza, es precisamente el que esta planeando como usarnos para cubrirse en la huida.
Otro planea abrirle la puerta al enemigo.
Quien no parecia dorarnos tanto la píldora, coge la lanza y se prepara para la batalla.
Solo Dios sabe si lo hace por el, por ti, porque así lo aprendió, por un buen motivo, o porque no se le ocurre otra opción.
Todo cambia. Uno ve como algunos amigos ya no lo son tanto, como el recelo surge. Y sin embargo, otros, gente que no se hacían demasiado caso, se muestran colaboradores entre ellos.
Y hay un grupo magnifico. Unos pocos. Los que de verdad intentan permanecer fieles a si mismos. Adaptandose a la situación, pero leales a su forma de actuar y a sus elecciones.
Casi todo el mundo cree pertenecer a ese ultimo grupo, pero...no.
A veces, en todo el caos que se genera, en medio del terremoto, ves lo que hay en el fondo. Las relaciones se ponen a prueba ante las circunstancias.
Uno se da cuenta, que a pesar de las diferencias, de los criterios divergentes, de los roces, incluso de los mayores y más importantes cabreos, hay una conexión, algo que une, y te das cuenta de que hay gente que siempre esta ahí. Aunque a veces te hagan daño, te saturen, o... lo que sea.
Y lo más sorprendente de todo es que, a veces, para todo esto no hace falta que vengan los orkos realmente. Solo que la gente crea que si, y se monte la película en su cabeza.
Calma Johny, calma...
La búsqueda de Tanelorn es un camino. El destino es en sí el mismo el camino. Que, dicen, es donde se encuentra Tanelorn. Espero encontrarme con compañeros que me guíen, me enseñen, me asombren, me acompañen...
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2014/10/21
2014/10/16
MICROCLIMAS SOCIALES, INFLUENCIA Y ADAPTACIÓN
Mucho tiempo en un ambiente de tristeza, te acaba deprimiendo sin que casi te des cuenta.
Si vives en un lugar donde lo normal es hablar a gritos, ladrando, pues reaccionas así normalmente.
Si todo lo que te rodea emana sumisión pues la tendencia es a ser sumiso.
Si todos están cabreados, parece que uno no puede no estar cabreado.
Y así...
Hay una tendencia a la continuidad.
Si solo te pisan un día, reaccionas fácilmente, pero si lo hacen muy a menudo...
Cuanto más tiempo pasa, más te acostumbras. Hasta que no te das cuenta casi. O si te das cuenta, piensas que es lo que tiene que pasar, que es lo normal.
Es como la historia que todos hemos oído acerca del sapo o el cangrejo que si cae al agua hirviendo salta, o intenta salir, mientras que si la temperatura del agua va subiendo poco a poco, se cuece casi sin enterarse.
Pues imagínate que el agua tardase años en subir de temperatura, o que permaneciese mucho tiempo con un nivel de grados muy elevado, sin acabar de subir del todo nunca.
Antes o después llega el desgaste.
Y casi es peor si te diste cuenta, pero pensabas que la temperatura nunca te afectaría tanto, que tu podías con todo. Y dejaste que pasase.
Y bueno, no vamos ya a hablar de si eso lo pensaron otros por ti.
Antes o después, es normal que alguien o algo se salga de la tendencia.
Si vives en un lugar donde lo normal es hablar a gritos, ladrando, pues reaccionas así normalmente.
Si todo lo que te rodea emana sumisión pues la tendencia es a ser sumiso.
Si todos están cabreados, parece que uno no puede no estar cabreado.
Y así...
Hay una tendencia a la continuidad.
Si solo te pisan un día, reaccionas fácilmente, pero si lo hacen muy a menudo...
Cuanto más tiempo pasa, más te acostumbras. Hasta que no te das cuenta casi. O si te das cuenta, piensas que es lo que tiene que pasar, que es lo normal.
Es como la historia que todos hemos oído acerca del sapo o el cangrejo que si cae al agua hirviendo salta, o intenta salir, mientras que si la temperatura del agua va subiendo poco a poco, se cuece casi sin enterarse.
Pues imagínate que el agua tardase años en subir de temperatura, o que permaneciese mucho tiempo con un nivel de grados muy elevado, sin acabar de subir del todo nunca.
Antes o después llega el desgaste.
Y casi es peor si te diste cuenta, pero pensabas que la temperatura nunca te afectaría tanto, que tu podías con todo. Y dejaste que pasase.
Y bueno, no vamos ya a hablar de si eso lo pensaron otros por ti.
Antes o después, es normal que alguien o algo se salga de la tendencia.
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