Pues eso, que a veces solo hay que cambiar de punto de vista.
No es lo mismo ver la misma taza desde arriba, que desde abajo, o mejor aún desde dentro, y no te digo ya con un estado alterado de conciencia.
La cuestión es que es sumamente positivo divertirse con las situaciones.
Hay que estar alerta para darte cuenta de que esta pasando. Pero, ¿cuándo no ha sido eso necesario para que todo salga bien?
Ante un intento de ponerte una trampa, puedes cabrearte o divertirte. Es más positivo tomárselo bien.
Intentan jugártela: divertirse.
Un reto difícil: a divertirse
Estás cansadísimo: divertirse.
Intentan tomarte el pelo: diviértete.
Rumores extraños, infundados o no: diversión inmensa.
En el fondo si es un juego, se puede ganar. Y por muy serio que sea todo, es mejor no amargarse en el proceso.
Que no quiere decir que no actúes, que no haya consecuencias, o que no tomes cartas en el asunto. Y por supuesto, hay que tenerlo TODO en cuenta. Siempre llega el momento adecuado, siempre...
Y eso he decidido: divertirse con las situaciones que se plantean ayuda a tomarse muy en serio las cosas, y con la cabeza libre para pensar mejor.
Ahi es nada...
Aunque muchas veces llega el drama y se fastidia todo. Pero no ha de ser ese el punto de partida.
Y... ¿qué mal nos puede hacer?.
La búsqueda de Tanelorn es un camino. El destino es en sí el mismo el camino. Que, dicen, es donde se encuentra Tanelorn. Espero encontrarme con compañeros que me guíen, me enseñen, me asombren, me acompañen...
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2014/10/22
2014/10/08
TIEMPO DE JUGAR
Nunca hay que dejar de ser un poco niñ@.
Por mucho que crezcamos, siempre hay que conservar una parte pura del niñ@ que fuimos, y que en el fondo llevamos dentro.
No se trata de no crecer, de no madurar. No tiene nada que ver con eso.
Se trata de quedarse con lo positivo de esa etapa, de tener la mirada y el corazón inocente que solo quiere divertirse.
Por supuesto nos divertiremos de forma diferente a un niño.
Pero no tenemos porque perder la fantasía ni la imaginación. Ese instinto de investigación y experimentación del mundo.
Sería renunciar a nosotros mismos. Sería cerrar un poco nuestro mundo interior.
Jugar es la forma de aprender, de crecer, de mejorar. Y eso no debería de dejar de hacerse.
Y no me refiero ni a competitividad, ni a ver cuantos niveles subo, ni a ver si me acabo el videojuego antes que tu, ni a la regla que esta en la pagina veintidós del manual, ni a que el juego dure 7 horas sea mejor que que dure 3, ni a ver si consigo más puntos que tu, ni a que poner el tablero lleve mucho más, ni a mi equipo es mejor que el tuyo, ni a matar el rato, etc.
Se trata de meterse en un mundo, personaje, historia, actividad, y evadirse un poco de los problemas del día a día, pero no por ocupar la mente, sino por llevar la mente a un nivel superior que la alimente. De evitar las inhibiciones. De liberar endorfinas por pura actividad mental y física.
No se lo pasa mejor el que se acaba el juego en 3 meses en lugar de en 7.
No se lo tiene porque haber pasado mejor el que esta en el puesto nº1 del ranking que el que no aparece en el.
Un partido deportivo de niños puede ser mucho más divertido para ellos que uno de 1ªdivisión para los jugadores profesionales,
Si vivo con intensidad 3 niveles de personaje, puede aportarme mucho más a mi crecimiento personal que otro que haya durado 20 niveles.
Un nivel/partida variad@ puede ser mucho más divertido que tres niveles/partidas repetitiv@s.
Una carrera desenfrenada puede ser mucho mejor que una regulada y totalmente convencional.
A veces es mucho más divertido el episodio 2 que el 8. Elevar el nivel de dificultad no optimiza la experiencia, elevar el numero de posibilidades es mucho mejor método.
No se trata de reglas imaginarias que repriman las posibilidades, sino de posibilidades que abran la mente y estimulen, diviertan, y relajen hasta un punto que cuando acabemos y nos toque volver a la rutina, todo sea fresco porque lo miramos de otra manera.
Se trata de evitar mecanicismos, técnicas, y rutinas que nos limiten.
De mirar al horizonte y decir: este es mi campo de juego.
De pensar, vamos a pasarlo bien, pero bien de verdad.
Y no importa hasta donde se llegue, ni el método, casi ni el resultado, se trata de como nos afecta. De lo limpia que este nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestra disposición después.
Jugar es una forma de sentirse libre.
Y si, siempre hay una forma de encontrar un TIEMPO DE JUGAR.
Por mucho que crezcamos, siempre hay que conservar una parte pura del niñ@ que fuimos, y que en el fondo llevamos dentro.
No se trata de no crecer, de no madurar. No tiene nada que ver con eso.
Se trata de quedarse con lo positivo de esa etapa, de tener la mirada y el corazón inocente que solo quiere divertirse.
Por supuesto nos divertiremos de forma diferente a un niño.
Pero no tenemos porque perder la fantasía ni la imaginación. Ese instinto de investigación y experimentación del mundo.
Sería renunciar a nosotros mismos. Sería cerrar un poco nuestro mundo interior.
Jugar es la forma de aprender, de crecer, de mejorar. Y eso no debería de dejar de hacerse.
Y no me refiero ni a competitividad, ni a ver cuantos niveles subo, ni a ver si me acabo el videojuego antes que tu, ni a la regla que esta en la pagina veintidós del manual, ni a que el juego dure 7 horas sea mejor que que dure 3, ni a ver si consigo más puntos que tu, ni a que poner el tablero lleve mucho más, ni a mi equipo es mejor que el tuyo, ni a matar el rato, etc.
Se trata de meterse en un mundo, personaje, historia, actividad, y evadirse un poco de los problemas del día a día, pero no por ocupar la mente, sino por llevar la mente a un nivel superior que la alimente. De evitar las inhibiciones. De liberar endorfinas por pura actividad mental y física.
No se lo pasa mejor el que se acaba el juego en 3 meses en lugar de en 7.
No se lo tiene porque haber pasado mejor el que esta en el puesto nº1 del ranking que el que no aparece en el.
Un partido deportivo de niños puede ser mucho más divertido para ellos que uno de 1ªdivisión para los jugadores profesionales,
Si vivo con intensidad 3 niveles de personaje, puede aportarme mucho más a mi crecimiento personal que otro que haya durado 20 niveles.
Un nivel/partida variad@ puede ser mucho más divertido que tres niveles/partidas repetitiv@s.
Una carrera desenfrenada puede ser mucho mejor que una regulada y totalmente convencional.
A veces es mucho más divertido el episodio 2 que el 8. Elevar el nivel de dificultad no optimiza la experiencia, elevar el numero de posibilidades es mucho mejor método.
No se trata de reglas imaginarias que repriman las posibilidades, sino de posibilidades que abran la mente y estimulen, diviertan, y relajen hasta un punto que cuando acabemos y nos toque volver a la rutina, todo sea fresco porque lo miramos de otra manera.
Se trata de evitar mecanicismos, técnicas, y rutinas que nos limiten.
De mirar al horizonte y decir: este es mi campo de juego.
De pensar, vamos a pasarlo bien, pero bien de verdad.
Y no importa hasta donde se llegue, ni el método, casi ni el resultado, se trata de como nos afecta. De lo limpia que este nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestra disposición después.
Jugar es una forma de sentirse libre.
Y si, siempre hay una forma de encontrar un TIEMPO DE JUGAR.
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