Los viejos árboles parecían tener mucho que contar
Recuerda a la selva, pero sin exagerar que no dejan de ser unos jardines, pero ya podían ser así todos los parques de nuestras ciudades.
La búsqueda de Tanelorn es un camino. El destino es en sí el mismo el camino. Que, dicen, es donde se encuentra Tanelorn. Espero encontrarme con compañeros que me guíen, me enseñen, me asombren, me acompañen...
Los viejos árboles parecían tener mucho que contar
Recuerda a la selva, pero sin exagerar que no dejan de ser unos jardines, pero ya podían ser así todos los parques de nuestras ciudades.

| MAGDALENA | ¡Tu tienes mi honor, D. Mendo! |
| MENDO | Pues ten en mi espada fe. Y de ese honor al conjuro, juro que morir prefiero a delatarte; lo juro por mi fe de caballero. |
| (Se van por la izquierda Dª Ramírez y Magdalena. Pausa. D. Mendo desenvaina su espada y se emboza) | |
| ¡Por vida!... Si hay que luchar y lucha habrá, si hay quien luche..., puede estorbarme el estuche... el estuche del collar. | |
| (Arroja el estuche al suelo y se cuelga el collar del brazo. Por el fondo y también embozado, entra D. Pero por la ventana y se detiene al ver a D. Mendo.) | |
| PERO | ¡Uno! |
| MENDO | ¿Sabe qué suerte cabe? |
| PERO | ¿Qué sabe? (Saca su espada) |
| MENDO | ¿Y qué le impulsó a subir? |
| PERO | ¡Reñir! |
| MENDO | ¿Dijo reñir o morir? |
| PERO | Reñir y matar si cabe, que entró por ese arquitrabe uno que sabe reñir. |
| MENDO | Morirás, ¡rayos y truenos! |
| PERO | ¡Menos! |
| MENDO | Que mi espada vidas roba. |
| PERO | ¡Coba! |
| MENDO | ¿Eres juglar o escudero? |
| PERO | ¡Caballero! |
| MENDO | Entonces, con más esmero. |
| PERO | Pues vamos presto a reñir, que no os tenga que decir menos coba, caballero |



Este atardecer fue muy relajaico, solo faltaba algo verde o marrón
Si esta os ha gustado, la próxima será de retratos.
Hace una semana me extrajeron una muela del juicio, concretamente la que aparece abajo a la izquierda. Nunca me he divertido tanto...
Un mundo maravillosas sensaciones: las primeras inyecciones de anestesia, notar cómo va avanzando y haciendo efecto... el placentero sonido del metal chirriando contra tu muela... la hora y pico que duró todo el proceso... el tranquilizador sonido del taladro acercándose a tu boca, mientras te dicen: "ahora es cuando NO te tienes que mover"... el delicioso olor a hueso quemándose (o era el del taladro o una mezcla de los dos)...
En serio, os lo recomiendo.
En frente de un teletabi:
En Durango, con los pies fresquitos en el río:
En la playa con el Bicho:

Ahora que lo pienso, tengo que sacar la camara a pasear más a menudo.
Si os gustan pondré más...